viernes, 30 de marzo de 2012

Love, Chocolate Good for the Heart, Says Cardiologist

Being involved in a healthy, loving relationship is good for the heart, says Vanderbilt Heart and Vascular Institute cardiologist Julie Damp, M.D. "There are a couple of different theories behind why that might be," Damp said. People who are married or who are in close, healthy relationships tend to be less likely to smoke, are more physically active and are more likely to have a well-developed social structure, she said. They are also more likely to have lower levels of stress and anxiety in their day-to-day lives.


There is a theory that people who are in loving relationships may experience neuro-hormonal changes that have positive effects on the body, including the cardiovascular system," Damp said, explaining that there are certain hormone levels in the body that vary depending on the level of an individual's stress and anxiety.
"This has not been proven, but the idea is that being in a relationship that is positive may have positive effects on your cardiovascular system over long periods of time," Damp said. In fact, studies have shown that relationships that involve conflict or negativity are associated with an increase in risk for coronary artery disease.
Giving your loved one a box of dark chocolates and a bottle of red wine won't hurt either. Studies suggest they are good for the heart, as well.
Dark chocolate contains flavonoids, which are antioxidants. Antioxidants have positive effects on many different body systems including the cardiovascular system. The high concentration of cocoa in dark chocolate appears to be what offers the flavonoid benefit.
"Dark chocolate has been shown to be associated with lower blood pressure, lower blood sugar levels and improvement in the way your blood vessels dilate and relax," Damp said. Further study is needed to know exactly which type of chocolate and how much of it is the most beneficial, but studies have shown that people who eat chocolate more than once a week have lower risks of heart disease and stroke compare to people who eat it less frequently. "Fat and calorie content of chocolate also needs to be taken into consideration and kept consistent with a healthy, balanced diet," Damp said.
Flavonoids are also present in red wine. Multiple observational studies have shown that moderate alcohol consumption, which is one drink a day for women and one to two for men, is associated with lower rates of cardiovascular events such as heart attacks.
However, Damp cautions that there is not enough evidence to encourage people who don't currently drink to start drinking. There are potential negative health effects of long-term alcohol use, and the flavonoids found in red wine can be found in other food and drink like fruits and vegetables and grape juice, she said.
"A good message is that these things should be done in moderation and in conjunction with your physician's plan for you to lower your cardiovascular risk," Damp added.
Vanderbilt University Medical Center. "Love, chocolate good for the heart, says cardiologist."ScienceDaily, 13 Feb. 2012. Web. 30 Mar. 2012


APRENDIZAJE BASADO EN PROBLEMAS


A 44 year old moderately dehydrated man was admitted with a two day history of acute severe diarrhea. Electrolyte results: Na+ 134, K+ 2.9, Cl- 108, HCO3- 16, BUN 31, Cr 1.5.
ABG: pH 7.31     pCO2 33 mmHg
          HCO3 16   pO2   93 mmHg
What is the acid base disorder?
What is the process?
Calculate the anio gap
Is compensation adequate? 

miércoles, 28 de marzo de 2012

Sientan las bases para prevenir la enfermedad cardíaca mediante antiinflamatorios no esteroideos

Los resultados apoyan la hipótesis de la inflamación en enfermedades del corazón y fomentan la exploración de la modulación de las vías de IL6R como un medio para prevenir las enfermedades cardíacas.

Dos grandes metanálisis internacionales publicados en The Lancet han aportado pruebas convincentes de que el receptor de la interleucina-6 (IL6R), una proteína implicada en la señalización inflamatoria, tiene un papel causal en el desarrollo de la enfermedad coronaria (EC). Los hallazgos sugieren que los AINES, esto es, los fármacos que se dirigen a este mecanismo inflamatorio específico, también podrían ser eficaces en la lucha contra las enfermedades del corazón. Uno de estos fármacos, el tocilizumab, ya se utiliza comúnmente para tratar la artritis reumatoide.
La cardiopatía coronaria, la principal causa de muerte en el mundo, viene causada por la aterosclerosis, una acumulación de material graso en las paredes de las arterias. Ha habido un interés considerable en el papel de la inflamación en la aterosclerosis pero, hasta ahora, no se había encontrado una relación causal directa con un biomarcador de inflamación específico.
Estudios previos habían sugerido la existencia de asociaciones entre diferentes medidas de inflamación y el riesgo de ataques cardíacos, pero los estudios genéticos humanos mostraban que aquéllas eran correlación antes que causa.

Ahora, el primer artículo del metanálisis muestra de que una variación genética responsable de amortiguar la inflamación reduce el riesgo de sufrir enfermedades del corazón. En particular, los investigadores analizaron la información genética y los biomarcadores de más de 200.000 personas, de 82 estudios, para evaluar si una variante genética funcional (Asp358Ala) en el gen IL6R, conocida por controlar la señalización de IL6R, podría afectar a la susceptibilidad de padecer una enfermedad coronaria. Como resultado, el alelo 358Ala se asoció con un claro efecto anti-inflamatorio, que se muestra por las reducciones en los niveles de proteína C-reactiva y fibrinógeno en la sangre, así como una reducción de un 3,4% del riesgo de EC, por cada copia heredada de 358Ala.

Bloqueo del receptor IL6

Según los autores, "estos resultados apoyan la hipótesis de la inflamación en las enfermedades del corazón, y fomentan la exploración de la modulación de las vías de IL6R, como un medio para prevenir las enfermedades cardíacas".
En un segundo artículo, se analizaron datos de 40 estudios por los que habían pasado 133.500 individuos, para examinar si el uso de un medicamento para bloquear el receptor de IL6 podía reducir el riesgo de enfermedad coronaria.
Usando la asignación al azar mendeliana, los investigadores identificaron que la variación genética en un polimorfismo de nucleótido único (SNP, por sus siglas en inglés), en IL6R (rs7529229) -que representa la variante Asp358Ala- tiene efectos en varios marcadores de inflamación y vías conexas, compatibles con los efectos en los ensayos del bloqueo de la IL6R, en pacientes con artritis reumatoide tratados con tocilizumab.
Los autores concluyen que "el bloqueo de IL6R podría proporcionar un nuevo enfoque terapéutico para la prevención de la enfermedad coronaria".


Tomado de Jano.es

jueves, 22 de marzo de 2012

Los nuevos fármacos para tratar la hepatitis C permitirán la curación de tres de cada cuatro pacientes

La próxima utilización de las nuevas moléculas de los inhibidores de la proteasa, junto con los fármacos que ya se utilizan, propiciará la curación de un 25% de pacientes respecto a las tasas actuales.

"Con la inminente llegada a los servicios sanitarios de la nueva familia de fármacos basados en los inhibidores de la proteasa, se espera que la cifra de curación de las personas afectadas con el virus de la hepatitis C suba a tres de cada cuatro pacientes”. Así lo ha anunciado el doctor Juan Arenas Ruiz-Tapiador, adjunto de Hepatología del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Donostia, que esta tarde a partir de las 19 horas impartirá la conferencia 'Hepatitis C: el reto de afrontar una nueva epidemia', en el Paraninfo de la Universidad del País Vasco.

El médico ha adelantado que “actualmente, con el tratamiento estándar basado en el uso del interferón y la ribavirina, se están curando entre el 50 y el 60% de todas las hepatitis C. La llegada de los inhibidores de la proteasa va a suponer un salto cualitativo, ya que se espera la curación del 75% de los casos". Estos inhibidores se dirigen especialmente al genotipo 1 del virus, “que es el más difícil de curar y el causante del 50 o 60% de los casos”.

Según ha manifestado el Dr. Ruiz-Tapiador, "en un plazo de unos diez años, es probable que se llegue a una cifra de curación cercana al 100%, gracias a las investigaciones de nuevas moléculas, como los inhibidores de la polimerasa".
Con respecto a los nuevos fármacos que se van a comenzar a usar de manera inmediata en los distintos servicios de salud (se espera que en el Servicio Vasco de Salud-Osakidetza entren en funcionamiento en abril), "los inhibidores de la proteasa se habrán de tomar de manera conjunta con los tratamientos actuales, ya que si no, el virus de la hepatitis C podría crear resistencias".
El experto ha explicado que, si bien antes los fármacos se orientaban a actuar sobre la inmunidad de los propios pacientes, “"las nuevas moléculas atacan directamente al virus, actuando sobre su ciclo celular".

"Alredeor del 2% de la población de nuestro entorno ha entrado en contacto con el virus de la hepatitis C, lo que da unas cifras aproximadas de unas 800.000 personas en España”, ha señalado este especialista.

Perfil de los afectados por la hepatitis C

De hecho, existen dos perfiles de afectados claramente diferenciados. Por un lado "están las personas, en su mayoría mayores, que han tenido contacto con el virus de la hepatitis C a través de transfusiones o hemodiálisis, con anterioridad a que se instauraran los actuales mecanismos de control. Por otro lado, tenemos a pacientes de mediana edad que, en su juventud, hace 20 o 30 años, tuvieron algún tipo de contacto con drogas de administración parenteral y quedaron infectados. Para ambos grupos puede ser muy positivo".

Con respecto a pacientes coinfectados con el virus de la inmunodeficiencia humana y el de la hepatitis C, "se debe estudiar más a fondo la interacción con los antirretrovirales, aunque también se esperan beneficios para este colectivo".
Según la historia natural de la enfermedad, el 15 o 20% de las personas que entran en contacto con el virus de la hepatitis C se curan solos. Sin embargo, queda un 80 u 85% de pacientes que no se curan y viven con la patología de forma crónica. De ellos, un 20% acaban desarrollando cirrosis en el hígado, patología que puede desembocar en un cáncer hepático.
Tomado de Jano.es